La mirada de Pilatos
Eric-Emmanuel Schmitt es un escritor y dramaturgo francés muy leído y representado en el país vecino que aquí conocimos hace algunos años con la versión de su obra “El visitante” y más recientemente con la adaptación cinematográfica de su novela “El señor Ibrahim y las flores del Corán”, que fue también puesta en escena en una brillante propuesta de Uroc Teatro. Ahora ha vuelto a nuestros escenarios gracias a una meritoria adaptación teatral que José Sámano ha realizado de “El Evangelio según Pilatos”, una novela que el autor francés realizó en el año 2000. Sámano mantiene la estructura epistolar de la novela e introduce la figura del escriba Sextus, recurso de gran eficacia en la teatralización del relato literario.
El argumento gira en torno a la supuesta resurrección de Jesús y la desesperada búsqueda del cadáver desaparecido de la tumba que inicia Poncio Pilatos, convencido de que este asunto le acarreará muchos problemas, para atajar así el rumor de la vuelta a la vida de “el mago de Nararet”. Pero lejos de acercarle a la solución del misterio, sus investigaciones le van descubriendo que su esposa se va poco a poco abrazando a una nueva religión que comienza a surgir: el cristianismo.
El texto de Schmitt es denso. En él se mezclan lo histórico con lo legendario para reflexionar en torno a la razón aplicada a la interpretación de la realidad y la fe como instrumento de satisfacción de la necesidad de espiritualidad. Sámano, que además de firmar la adaptación dirige el espectáculo, hace una puesta en escena limpia, cuidadosa y conducida con un ritmo pausado (en algún momento se antoja un poco lento) marcado con cortes de escena.
Uno de los elementos más atractivos y destacables es el diseño escenográfico. Se trata de una escenografía proyectada que va creando los diferentes momentos y escenarios de la historia. Destacables son también la brillante iluminación y el acertado espacio sonoro.
Notable también el trabajo interpretativo. Joaquín Kremel encarna al procurador romano con talento, convicción, elocuencia y contención, transmitiéndonos las dudas y el conflicto del personaje. Le dan magnífica replica José Luis de Madariaga en el papel de escriba y Julia Torres en las diferentes apariciones de Claudia, la esposa de Pilatos, a cuya razón contrapone su fe.
Joaquín Melguizo – HERALDO DE ARAGÓN
